
El intermedio
2010
Temple y óleo sobre tela
130 x 210 cm




La imagen para este cuadro surgió de una escultura en un cementerio que había perdido la cabeza. Es una representación del estado actual de la patria, la falta de liderazgo, la crisis económica, el pasto seco a punto de incendiarse y al fondo una urbe oscura. Una ironía al poema de López Velarde, lo opuesto a su visión idílica.

La idea es representar el desastre que el paso de una política imperial puede dejar a su paso por un país. Para ilustrar esta idea partí de la escultura de Manuel Tolsá de Carlos IV popularmente conocida como El caballito. Este monumento fue realizado al final de la época colonial para recibir a Carlos IV en México como emperador. Es una obra emblemática del final de la colonia y del inicio del México independiente. Por este motivo lo utilicé pero le agregue una máscara antigas, una arma de alto poder y la ubiqué en un paisaje basado en las fotografías de la guerra de Iraq. Con la máscara parece Darth Vader de La guerra de las galaxias y se convierte en una referencia a Estados Unidos lo que ayuda a universalizar y actualizar el concepto.